Acordes Disminuidos: Historia, Estructura y Uso

Todos hemos oído hablar de los acordes disminuidos: son tensos, medio oscuros u opacos, y aparecen menos que los demás.

Básicamente, tienen una 5ta disminuida, que es un intervalo menos usual que la 5ta justa.

Al principio generan cierta confusión, ya que al hablar de “disminuidos”, en global, nos podemos estar refiriendo a tres especies distintas, que a su vez tienen funciones distintas:

  • la tríada disminuida,
  • el acorde semidisminuido,
  • y el disminuido de 7ma disminuida…

Si quieres entender cómo se comenzaron a utilizar, y para qué sirve cada uno, y aprender a construirlos y aplicarlos, quédate hasta el final.

Vamos a comenzar remontándonos hacia el siglo XVI – XVII…

Video

Parte 1: la tríada disminuida, ¿existe realmente?

Siglo XVI: estamos en una época donde la armonía como la conocemos aún está “en construcción”.

En ese momento, sobre una misma fundamental se podría erigir una 3ra y una 5ta (lo que conocemos como tríada), o bien una 3ra y una 6ta.

Esto último, generalmente lo consideramos una “inversión”: do mi la, es percibido desde nuestra teoría como una inversión de La menor.

Y, desde el clasicismo, será así: lo que se conoce, en armonía tradicional, como el acorde “en sexta.”

Pero, por ahora no: es una entidad independiente, que se puede entender como una inversión o bien como un acorde propio pensado desde su bajo.

El punto es que, era normal ver este acorde de 6ta (el “Am invertido”) como este otro acorde de 6ta: re fa si.

acordes de sexta.

Y este es el que nos interesa: podemos pensarlo como una inversión de la tríada disminuida si – re – fa.

acorde de re - fa - si como inversión de si disminuido (tríada).

Pero ojo: esta sonoridad no aparecía, en ese momento, nunca en “estado fundamental” (si queremos pensarlo como inversión).

Es decir, el primer acorde si aparece mucho. El segundo, no.

Si queremos simplificarnos la vida, diremos que la tríada disminuida solo aparece en primera inversión, con la 3ra en el bajo, en esta época.

Y, como tal, no tiene una identidad propia, como “grado de la escala”: se percibe como un dominante 7 al que se le sustrae la fundamental: así, la tríada disminuida de B, que suena siempre invertida como hemos dicho, se oye y se percibe como un G7 sin fundamental:

tríada disminuida como reducción del acorde dominante

Esta explicación es fundamental para comprender el rol que juega el acorde disminuido a nivel histórico.

Como nota al márgen, podemos decir que re – fa – si tiene cierto parecido con nuestro, mucho mas moderno, Dm6: re – fa – la – si.

Y podemos pensarlo como un Dm6(omit5) (sin 5ta), si gustas.

Tríada disminuida en Modo Menor

Este mismo acorde, aparece en un modo menor sobre el II grado. Y, nuevamente, se utilizaría solamente en su primera inversión.

Es decir, al mismo acorde que acabamos de tocar, puede seguirle un E, mayor o 7, dominante de La, y caer a Am como tónica.

Se pensaría mas como una función de subdominante con 6ta, que como una tríada disminuida invertida:

OJO: los cifrados son puramente referenciales.

Recordemos que, sobre una misma fundamental, se puede pensar la 3ra mas la 5ta o la 6ta. En esta época, claro.

Mas adelante, van a convivir ambas, 5ta y 6ta, en especial en la función de subdominante, pero eso es otra historia (¡déjanos un comentario si te interesa que hablemos de esto!).

Respecto al cifrado moderno, para la tríada disminuida usamos Bm(b5) en modernidad.

No es buena idea usar “el puntito” (°), ya que es una notación que reservaremos para otro acorde.

De todos modos, la tríada disminuida realmente no aparece casi nunca en música, y es muy práctico verlo como un dominante 7 sin fundamental mas que un acorde independiente.

Parte 2: El acorde disminuido “de veritas de veritas”

Cuando tomamos la colección de notas de la escala menor armónica, que nos trae a juego la función de dominante en tonalidad menor, aparece un acorde extraño sobre su VII grado.

Podemos verlo como una tríada disminuida, a la que añadimos la 7ma que corresponde en su escala (menor armónica).

sol sostenido disminuido con 7ma disminuida (disminuido completo)

Y esta 7ma es una 7ma disminuida… ¿Cómo así?

Claro: la escala menor armónica tiene un salto de 2da aumentada entre su 6ta y 7ma notas.

Esta 2da aumentada, como sabemos, se convierte en una 7ma al invertirla.
Y como lo aumentado se convierte en disminuido, al invertirlo, es una 7ma disminuida.

Puedes verlo de otra forma, también: suena como una 6ta mayor, pero es una 7ma, ya que entre sol y fa siempre va a haber una 7ma.

Ahora, quedamos con un acorde que tiene 3ra menor, 5ta disminuida y 7ma disminuida: el acorde disminuido de 7ma disminuida.

Pero, tal vez mas interesante, es otra óptica de su estructura: podemos considerar que son solo 3ras menores superpuestas, una sobre otra.

De este modo, se trata al acorde disminuido como “simétrico”: como solo consta de 3ras menores, y da la vuelta a la octava como tal, cualquiera de sus notas podría ser fundamental:

4 acordes disminuidos con las mismas alturas - sonidos.

La cuestión es que hay variadas ópticas para tratar al acorde y su función.

Lo mas obvio es considerar que es una función de dominante, que resuelve a tónica.

Pero también es interesante la óptica, poco difundida, de que tiene dos mitades: una primera mitad de función dominante (G# – B) y otra que tiene función de subdominante menor (D – F).

De hecho, podemos decir que contiene tres notas que “pertenecen” al ámbito de la subdominante, y 3 notas del ámbito de la dominante.

Recordemos que el acorde no contiene a la fundamental de la dominante, al Mi en este caso.

Lo mas normal en este caso es una resolución contraria: el fa baja a mi, el sol# sube a la.

Ahora, la otra óptica, que es admisible históricamente solo mas adelante, es la de un acorde de dominante con 9na menor (b9), que no tiene la fundamental: E7(b9) en cifrado moderno, al que suprimimos la nota Mi.

El acorde disminuido como una abreviación de un dominante b9.

De hecho, al utilizar, por ejemplo G#°, pero ir a A mayor, sonará como una suerte de intercambio modal.

Estos dos acordes, E7 y G#°, están íntimamente relacionados. Cualquier acorde de dominante, tendrá un acorde relacionado disminuido, a partir de su 3ra, lo que dará como color resultante un E7(b9), en cifrado moderno.

De hecho: así como utilizabamos dominantes secundarios, podemos utilizar en su reemplazo su VII° relacionado.

Así, esto:

(Am7 – A7) – Dm7 – B7 – E7

es muy similar, funcionalmente, a esto:

(Am7 – C#°) – Dm7 – (B7 – D#°) – E7

Además, para reemplazar a C#°, por ejemplo, puedes usar la misma posición una 3ra menor arriba, ya que es simétrico. Entonces, en vez de C#°, se puede utilizar un E°, un G° y un Bb°. Todos contienen las mismas alturas, si bien recibiran distinto nombre como ya se mostró. Pero, para pensarlo desde el instrumento, es útil.

En este caso, mostramos los equivalentes a G#°.

Parte 3: el acorde semidisminuido

Para explicar este acorde vamos a irnos directo a la modernidad.

En este caso, tenemos que, al conformar el campo armónico con séptimas, sobre el VII grado nos encontramos a un acorde que es una tríada disminuida + una 7ma menor. En este caso, no es una 7ma disminuida, si no menor, medio tono mas arriba.

A este le llamamos semidisminuido, y se cifra normalmente como Bm7(b5) o bien con un círculo tachado en el medio.

Si hacemos la analogía al dominante, es como un G7 pero esta vez con 9na mayor, no menor. Es lógico, ya que la 7ma del acorde esta vez está medio tono arriba.

Ahora, no es tan usual utilizarlo de esta forma.

Lo que si es muy usual es utilizarlo como II grado del modo menor: en Am, el Bm7(b5) es su II grado y cumple una función de subdominante.

Esto ya que, en primera instancia, contiene la b6, la nota característica de la función de subdominante en menor, y en segundo lugar, porque contiene a la tónica como 7ma. Contiene al nota La.

Eso le da una sensación de subdominante, y además permite que “la 7ma baje”, para convertirse en sensible al pasar al dominante.

De hecho, es sumamente usual el movimiento II V I en menor, donde tendríamos: Bm7(b5) – E7 – Am7.

A veces, sobre el E7 se añade la b9, que podríamos también escribir como G#°.

Y como G#° tiene los mismos sonidos que B°, podríamos simplificarlo a nivel guitarrístico o “de posición” a Bm7(b5) – B° – Am7.

Obviamente, para escribir B° hacen falta otras alteraciones enarmónicas (Ab y no G#), pero para pensarlo en el instrumento es muy útil y práctico.

Parte 4: Otros usos

Te indico a continuación, muy a grandes rasgos, algunas áreas interesantes de explorar donde intervienen estos acordes:

  • Los disminuidos te permiten modular a 4 centros tonales, ya que los mismos sonidos pertenecen a 4 acordes disminuidos distintos, y por ende están relacionados con 4 dominantes distintos. Esto lo podemos ver en otro video mas adelante.
  • Los semidisminuidos aparecen mucho como acordes de intercambio modal de paso, por ejemplo como VI grado del modo dórico, donde generalmente baja hacia el bVI. De hecho, cualquier semidisminuido que resuelva medio tono hacia abajo, a un acorde maj7, va a generar una resolución muy suave por tener MUCHAS notas en común.
  • Un IV grado con 6ta añadida se podría considerar como un II semidisminuido invertido, lo que tiene que ver con esa “conjunción de 5ta y 6ta” y con la tríada disminuida como inversión.
  • En la modernidad, los disminuidos completos (los de 7ma disminuida, simplemente disminuidos o dim.) también tienen otras resoluciones usuales: hacia la misma fundamental (disminuidos auxiliares), o medio tono hacia abajo.

Consejos finales

¿Qué te parece?

¡Es mucho contenido! Sin duda ponerlo en práctica es lo mas complejo. Pero ánimo, poco a poco.

Si quieres desarrollar tu conocimiento de la armonía desde una óptica moderna, con un camino claro e integral orientado a la Composición, te invito a chequear nuestro libro Armonía y Composición.

Si te interesa que tratemos un tema en concreto, déjanos un comentario.

Un abrazo,

Francisco.

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